Día de los Difuntos: cuando recordar ya no duele igual

Hombre sentado contemplando el atardecer, en un momento de reflexión y recuerdo.

Cada 2 de noviembre, en Ecuador conmemoramos el Día de los Fieles Difuntos, una fecha en la que muchas familias se reúnen para honrar la memoria de sus seres queridos. Pero, ¿qué pasa cuando recordamos a alguien y el dolor ya no se siente igual?

 

En este blog, junto a Daryl Flores, psicóloga de nuestra Unidad de Duelo, reflexionamos sobre cómo cambia nuestra relación con los recuerdos y por qué sentir menos sufrimiento no significa olvidar a quienes siguen ocupando un lugar importante en nuestras vidas.

 

Cuando los recuerdos comienzan a sentirse diferentes

 

Con el paso del tiempo, podemos volver a mirar una fotografía, contar una anécdota o recordar un momento compartido sin sentir la misma tristeza de antes. Incluso, podemos sonreír al pensar en esa persona. Daryl Flores indica que hay factores como la personalidad, el vínculo con la persona fallecida y el tipo de pérdida que influyen en cómo vivimos el proceso de duelo. A través de la analogía de una herida que cicatriza, la especialista explica que llegar a esta etapa puede tomar años y que, en algunos casos, la persona puede experimentar un duelo complicado.

 

Por eso, reafirma que cada proceso es diferente y está marcado también por las herramientas emocionales y las redes de apoyo con las que contamos. Es importante respetar nuestro propio ritmo y no comparar nuestra experiencia con la de los demás.

 

Sentir menos dolor no significa querer menos, sino que nuestra manera de vivir su ausencia puede cambiar con el tiempo.

 

Recordar sin sentir culpa

 

Cuando comenzamos a sentirnos mejor después de una pérdida, pueden aparecer preguntas que nos hacen dudar de nuestras propias emociones:

  •  ¿Y si lo estoy olvidando?
  • ¿Está bien disfrutar de momentos felices?
  • ¿Y si me visto de otro color que no sea negro?

Estas dudas pueden surgir al creer que el sufrimiento es una manera de demostrar cuánto queremos a nuestro ser querido. Daryl Flores explica que en ocasiones relacionamos el dolor con la importancia del vínculo que compartimos con esa persona.

 

Sin embargo, podemos extrañarlos y, al mismo tiempo, encontrar tranquilidad al recordar los momentos que vivimos con ellos. Seguir adelante no significa dejar atrás ese lazo que construimos a su lado.

 

En este Día de los Difuntos, le invitamos a darse permiso para vivir sus emociones como usted se sienta más cómodo. Si desea compartir una anécdota, reunirse con su familia o dedicar un momento a quienes ya no están, hágalo de una manera en la que tenga un significado especial para usted.

 

En Jardines de Esperanza, puede acompañarnos a nuestras misas campales que se realizarán en nuestros parques recordatorios de Guayaquil a las 11h00 y 16h00 y en Milagro a las 11h00, en el que honraremos sus historias y el lugar que siguen ocupando en nuestras vidas.