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4 emociones negativas que nos enferman

 4 emociones negativas que nos enferman

Las emociones influyen en nuestra salud más de lo que creemos. Estudios afirman que alrededor del 50% de las patologías tiene origen emocional. A pesar de que algunas enfermedades están más allá de nuestro control, nuestros pensamientos y estado de ánimo son recursos que pueden usarse para mejorar.

 

Lo que nuestro cerebro produce depende en parte de nuestros pensamientos, sentimientos y expectativas. En este sentido, existen cuatro químicos naturales en nuestros cuerpos que suelen ser definidos como «el cuarteto de la felicidad», conformado por la endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina. La investigadora Loretta G. Breuning, autora del libro «Hábitos de un cerebro feliz», explica que «cuando nuestro cerebro emite uno de estos químicos, nos sentimos mejor».

 

Por el contrario, el estrés, la preocupación y la tristeza no solo representan la baja producción del cuarteto de la felicidad, es más, cuando nos sentimos dominados por estas emociones, nuestro sistema nervioso manda instrucciones al cuerpo para que libere hormonas del estrés, como la adrenalina, el cortisol y la noradrenalina. Si el estado emocional se intensifica, se produce un desgaste del organismo; así por ejemplo, un cáncer puede ser la respuesta a un estado emocional persistente.

 

Le presentamos cuatro relaciones entre las emociones, órganos y síntomas:

 

  1. Tristeza – está asociada a los pulmones. Cuando la tristeza es duradera se produce sensación de pesadez, cansancio y depresión.
  2. Miedo – está asociado a los riñones. Si la emoción es prolongada se manifiesta con deficiencias renales, ansiedad, insomnio, sudor espontáneo y sequedad bucal.
  3. Ira – está asociada al hígado. La rabia hace subir la bilis. Los síntomas más comunes son: dolores de cabeza, sabor amargo en la boca, ojos enrojecidos o amarillentos, cara y cuello sonrojados.
  4. Preocupación – está asociada al bazo y páncreas. El desánimo, opresión en el pecho y hombros, y la falta de respiración son algunas de sus consecuencias.

 

¿Cómo protegernos de nuestra mente?

 

Siendo resilientes y aceptando los altibajos emocionales de la vida. La estrategia más simple para aumentar el nivel de serotonina es pensar en recuerdos felices, escribe el neurocientífico Alex Korb en el portal Psychology Today.

 

Bailar, cantar, trabajar en equipo, ser amables, enamorarse, sentirse motivado por un proyecto o disfrutar de una buena comida también funcionan como analgésicos naturales que refuerzan el sistema inmunitario.